domingo, 26 de mayo de 2019

La letra con amor

Segundo premio en el VIII Concurso de Microrrelatos "Ciudad de Trujillo"

      


      Nunca había aprendido tanto en clase como aquel año en que la profesora de inglés vino inexplicablemente renovada de las vacaciones de verano. Su felicidad planeaba como un avión de papel por el aula y a nosotros se nos pasaban las horas volando.
      Para los Listenings oíamos canciones románticas. Para Speaking representábamos a Romeo y Julieta, en Reading teníamos que leer la historia de grandes parejas de todos los tiempos, desde Marco Antonio y Cleopatra hasta John Lennon y Yoko Ono y en los Writings escribíamos cartas de amor.
      Pero una mañana la profesora se quedó inmóvil en la pizarra con el rotulador en la mano. Después de un rato, con un sollozo contenido, nos explicó en sólo quince minutos el genitivo sajón, los verbos con preposición, las frases condicionales y la voz pasiva. Luego llenó la pizarra con palabras para traducir al inglés: bombardeo, terremoto, erupción volcánica, ciclón, huracán y armas de destrucción masiva. Seguimos su mirada perdida a través del ventanal que daba al patio. Vimos al profesor de alemán de la mano con la secretaria del Centro y en ese momento supimos que sin amor ya no íbamos a aprender nada.


Elena Bethencourt


2 comentarios:

  1. Me conmueve leer este texto porque ese amor del que habla es el que de verdad nos facilita el aprendizaje y nos deja huellas imborrables cuando abandonamos las aulas. Gracias Elena por estos pequeños regalos

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    1. Gracias, Jordi, no había visto tu comentario. Sí, para enseñar lo más importante es tener ganas y estar feliz con nuestro trabajo, ponerle amor. Esos son los profesores que más recuerdo. Un abrazo.

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